Cuánto cuesta una página web en 2026
Precios publicados en el mercado de Málaga, qué encarece un proyecto y qué no llevan las webs de 149 €.
Leer artículouna web consigue clientes cuando quien llega entiende enseguida qué haces, confía en ti, puede contactarte sin buscar cómo y, además, te encuentra en Google. Y cuando alguien cuenta los contactos que entran. Esta lista resume los diez puntos que revisamos en cada web que hacemos.
Tener web no es lo mismo que tener una web que trabaja para tu negocio. La diferencia rara vez está en lo bonita que sea: está en una serie de decisiones concretas sobre qué decir, en qué orden y cómo facilitar el contacto. Úsala para revisar la tuya o como lista de requisitos antes de encargar una nueva.
Marca cada punto con un sí o un no. Si hay más de tres «no», tu web está dejando escapar contactos.
| # | Punto | Cómo comprobarlo |
|---|---|---|
| 1 | El titular dice qué haces, para quién y dónde | Enséñale la portada a alguien diez segundos y pregúntale qué haces |
| 2 | Hay una acción principal visible sin desplazarse | Abre la web en el móvil: ¿ves un botón antes de mover el dedo? |
| 3 | Teléfono y WhatsApp funcionan con un toque | Púlsalos desde el móvil |
| 4 | El formulario es corto y llega a su destino | Rellénalo tú y comprueba dónde llega el mensaje |
| 5 | Cada servicio importante tiene su página | Cuenta tus servicios y tus páginas |
| 6 | Hay pruebas reales: reseñas, casos, fotos propias | Busca una imagen de banco. Si la encuentras, sobra |
| 7 | Explica cómo se trabaja y cuánto cuesta, o cómo se presupuesta | Busca la palabra «precio» en tu web |
| 8 | Carga rápido y se lee bien en el móvil | Ábrela con datos, no con wifi |
| 9 | Tiene base SEO local y coincide con tu ficha de Google | Compara nombre, teléfono y dirección en ambas |
| 10 | Se miden llamadas, WhatsApps y formularios | ¿Sabes cuántos contactos entraron el mes pasado? |
Lo primero que lee el visitante tiene que responder a una pregunta: «¿esto es para mí?». Nada de «Bienvenidos» ni «Soluciones a tu medida». Compara: «Calidad y compromiso desde 1998» frente a «Reformas de baños y cocinas en Rincón de la Victoria, con presupuesto cerrado en 48 horas». La segunda dice qué, dónde y por qué elegirte.
Decide qué quieres que haga quien llega: llamar, escribir por WhatsApp, pedir cita, pedir presupuesto. Ese botón va arriba, se repite a lo largo de la página y dice qué va a pasar. «Pide tu presupuesto» funciona mejor que «Contacto», porque el visitante sabe qué recibe. Si tu negocio vive de una sola acción, una landing de captación concentra todo en ese objetivo.
En el móvil, el teléfono tiene que poder pulsarse para llamar y el WhatsApp tiene que abrir la conversación directamente. Parece obvio y es de lo que más falla.
Nombre, teléfono o correo, y un campo para contar qué necesita. Todo lo que pidas de más es una razón para no rellenarlo. Y pruébalo: un formulario que manda los mensajes a spam es peor que no tenerlo.
Si haces tres cosas distintas, necesitas tres páginas. Es mejor para quien busca un servicio concreto y es mejor para Google, que puede mostrar cada página a quien busca exactamente eso.
«Profesionales», «de confianza» o «calidad» no convencen a nadie. Lo que convence es lo que se puede comprobar: reseñas de Google con nombre, trabajos reales con fotos, el equipo o el local. Pocas pruebas reales valen más que muchas frases bonitas. Puedes ver cómo lo planteamos en nuestros casos.
Casi todas las webs hablan del negocio: años de experiencia, valores, misión. Quien llega quiere saber otra cosa: si le resuelves su problema, cómo y cuánto le costará. Responde a las preguntas que te hacen siempre por teléfono. Si dan precio, explica de qué depende; si no, explica cómo se presupuesta. Y quita cada frase que no ayude a decidir.
No basta con que «se adapte». Tiene que cargar rápido con datos, leerse sin hacer zoom y tener botones grandes, fáciles de pulsar con el pulgar. Para un diagnóstico técnico gratuito, usa PageSpeed Insights de Google.
Cada página con su título y su encabezado principal, hablando del servicio y de la zona en las palabras que usa tu cliente. Y una ficha de Google completa, con el mismo nombre, teléfono y zona que la web. Lo desarrollamos en cómo aparecer en Google Maps.
Sin datos, no sabes si la web funciona ni qué cambio ha mejorado algo. No hace falta un panel complicado: basta con saber cuántas llamadas, WhatsApps y formularios llegan cada mes desde la web. Te explicamos cómo en medir llamadas y WhatsApp.
Primero el mensaje (1 y 7) y el contacto (2, 3 y 4): sin eso, nada de lo demás sirve. Después la confianza y el móvil (6 y 8). Luego la visibilidad (5 y 9), que es la que trae visitas nuevas. Y la medición (10), cuanto antes, porque es la que te dice si lo demás funciona.
Si tu web ya existe y falla en varios puntos, el diagnóstico en 7 puntos te ayuda a encontrar el problema principal.
Que quien llega entienda en un vistazo qué haces, para quién y dónde, y que vea enseguida cómo contactarte. Sin un mensaje claro y un contacto visible, ni el diseño ni el SEO compensan. Después vienen la confianza, el rendimiento en el móvil y la visibilidad en Google, y en paralelo la medición, para saber qué está funcionando.
No por sí sola. Un buen diseño ayuda a transmitir confianza y facilita la lectura, pero una web muy cuidada con un mensaje confuso o el contacto escondido no convierte. Una web sencilla, con un titular claro, pruebas reales y un botón visible, suele funcionar mejor. El diseño tiene que estar al servicio del mensaje, no al revés.
Nadie conoce tu negocio como tú, así que tu aportación es imprescindible: qué te preguntan los clientes, qué te diferencia, qué dudas les frenan. Lo que cuesta es ordenarlo y convertirlo en textos claros que lleven al contacto. Por eso, en nuestras webs, los textos los escribimos nosotros a partir de una conversación contigo.
No hay un número mágico. Importa más que sean reales, recientes y que se puedan comprobar en Google que la cantidad. Unas pocas reseñas con nombre que cuentan qué problema se resolvió convencen más que muchas genéricas. Si tienes pocas, pídelas de forma activa después de cada trabajo terminado, con un enlace directo a tu ficha.
Midiendo. Necesitas saber cuántas personas visitan la web cada mes y cuántas llaman, escriben por WhatsApp o rellenan el formulario desde ella. Con esos dos datos puedes ver la evolución mes a mes y comprobar si cada cambio mejora algo. Si hoy no tienes ninguno de los dos, ese es el primer punto a resolver.
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