Qué mide Google cuando habla de velocidad
Cuando hablamos de "velocidad web" no nos referimos a un único número. Google mide la velocidad de carga a través de un conjunto de métricas llamadas Core Web Vitals, que evalúan distintos aspectos de cómo se carga y comporta una página para el usuario.
El error más común es mirar solo el tiempo de carga total ("mi web carga en 2 segundos") sin entender qué parte de esa carga afecta realmente a la experiencia del usuario. Google no penaliza que una página tarde 4 segundos en cargar todo — penaliza que el usuario no pueda interactuar con la página o que el contenido cambie de posición mientras se carga.
Importante: Google usa datos de usuarios reales (CrUX — Chrome User Experience Report) para evaluar la velocidad, no solo las pruebas de laboratorio. Esto significa que lo que cuenta es cómo carga tu web para tus visitantes reales, en sus dispositivos y conexiones.
Core Web Vitals explicados sin tecnicismos
Los Core Web Vitals son tres métricas que Google usa como señal de posicionamiento desde 2021. Estas son y qué significan en la práctica:
LCP — Largest Contentful Paint
Mide cuánto tarda en aparecer el elemento visual más grande de la página: normalmente la imagen principal o el titular. El objetivo es que ocurra en menos de 2,5 segundos. Un LCP lento significa que el usuario espera demasiado antes de ver algo útil.
INP — Interaction to Next Paint
Mide cuánto tarda la página en responder cuando el usuario hace algo: clicar un botón, abrir un menú, enviar un formulario. El objetivo es menos de 200ms. Un INP alto significa que la página se siente lenta e irresponsiva aunque ya haya cargado.
CLS — Cumulative Layout Shift
Mide cuánto se mueve visualmente el contenido mientras carga. Si los botones o textos saltan de posición y el usuario clica donde no quería, eso es CLS alto. El objetivo es mantenerlo por debajo de 0,1. Es la métrica más fácil de mejorar en muchas webs.
Los culpables más frecuentes de una web lenta
En la práctica, los problemas de velocidad en webs de negocios locales casi siempre vienen de las mismas fuentes:
- Imágenes sin optimizar: fotos de 3-5 MB cuando deberían pesar menos de 150 KB. Es el problema número 1 en la mayoría de webs.
- Constructores de páginas pesados: Elementor, Divi o WPBakery añaden cientos de KB de código que se carga aunque no se use.
- Hosting lento: un servidor barato puede añadir 1-3 segundos de TTFB (tiempo de respuesta del servidor) antes de que cargue nada.
- Demasiados plugins: cada plugin añade código a todas las páginas, aunque esa página no lo necesite.
- Sin caché configurado: la caché permite que el navegador guarde partes de la web localmente para no tener que descargarlas cada vez.
- Fuentes y scripts de terceros: Google Fonts, widgets de redes sociales, chats en vivo — cada elemento externo añade una petición adicional con su latencia.
Cómo medir la velocidad de tu web ahora mismo
Antes de intentar mejorar nada, mide. Hay dos herramientas gratuitas que te dan toda la información que necesitas:
- PageSpeed Insights (pagespeed.web.dev) — la herramienta oficial de Google. Te da una puntuación de 0 a 100 para móvil y escritorio, y te explica exactamente qué está ralentizando la página.
- GTmetrix (gtmetrix.com) — más detallada que PageSpeed para entender los problemas técnicos. Muestra una cascada de carga para identificar qué elemento específico está tardando más.
Lo que importa es la puntuación en móvil, no en escritorio. La mayoría del tráfico de negocios locales llega desde el móvil, y las puntuaciones en móvil suelen ser bastante peores que en escritorio.
Referencia: Una puntuación de PageSpeed en móvil por encima de 70 es aceptable. Por encima de 85 es buena. Por debajo de 50 hay problemas serios que afectan tanto al SEO como a la conversión.
Qué puedes mejorar sin tocar código
Aunque muchas optimizaciones de velocidad requieren acceso técnico al servidor, hay mejoras que puedes hacer desde el panel de WordPress sin conocimientos de programación:
- Comprimir imágenes antes de subirlas: usa Squoosh (squoosh.app) de forma gratuita para convertir cualquier imagen a WebP y reducir su tamaño drásticamente.
- Instalar un plugin de caché: WP Super Cache es gratuito y fácil de configurar. LiteSpeed Cache es mejor si tu hosting lo soporta.
- Activar lazy loading en imágenes: en WordPress está activado por defecto desde la versión 5.5. Asegúrate de que está habilitado.
- Desactivar plugins que no usas: revisa todos los plugins activos y desactiva los que no sean necesarios en todas las páginas.
Si tu web tiene problemas más profundos de velocidad — hosting lento, constructor de páginas pesado, base técnica mal construida — a veces la solución más efectiva es rehacer desde una base más limpia. El artículo sobre por qué tu web de WordPress va lenta explica el proceso de diagnóstico en detalle.
Si prefieres delegar el mantenimiento técnico, el servicio de mantenimiento web WordPress incluye revisiones de rendimiento periódicas para que la velocidad no se degrade con el tiempo.