La pregunta que todo cliente hace al principio
"¿Cuánto tarda?" es una de las primeras preguntas que hace alguien al pedir presupuesto para una web. Y la respuesta honesta es: depende. Pero hay rangos concretos y factores claros que lo determinan.
Plazos reales por tipo de proyecto
Estos son los plazos habituales para diferentes tipos de proyecto, asumiendo que el cliente aporta lo que necesita a tiempo:
- Landing de captación (1 página): 2 a 3 semanas
- Web corporativa (5–8 páginas): 4 a 6 semanas
- Web corporativa compleja (más páginas, integraciones): 6 a 10 semanas
- Rediseño de web existente: 3 a 5 semanas (depende de cuánto se conserva)
Importante: estos plazos incluyen diseño, desarrollo, contenidos y revisiones. No incluyen tiempo de espera si el cliente tarda en aportar materiales o en dar feedback.
Lo que más retrasa un proyecto web
En mi experiencia, el mayor factor de retraso no es el diseño ni el desarrollo. Es la parte del cliente. Las webs que tardan el doble de lo previsto casi siempre es por alguno de estos motivos:
- El cliente no tiene las fotos del negocio o los servicios listos
- Los textos se piden al cliente y no llegan hasta semanas después
- Las revisiones se alargan por falta de decisión o cambios de criterio
- El dominio y el hosting no están contratados al comenzar
- Cambios de scope a mitad del proyecto ("ah, también necesitaría...")
Cómo arrancar un proyecto sin retrasos
La forma más efectiva de que un proyecto web avance bien es preparar antes de empezar:
- Fotos del negocio, del equipo y de los servicios (aunque sean pocas)
- Textos básicos: qué haces, a quién, qué te diferencia
- Ejemplos de webs que te gustan (para orientar el estilo visual)
- Dominio contratado (o confirmación de que lo tienes)
- Una persona que tome decisiones sin pasar por comités
Con eso sobre la mesa desde el día uno, los plazos se cumplen.
¿Deberías apresurarte o hacerlo bien?
Hay una tensión real entre querer la web rápido y querer hacerla bien. No siempre son incompatibles, pero cuando hay presión de tiempo extrema — "la necesito para la semana que viene" — algo suele sacrificarse: calidad de texto, diseño, o simplemente la estrategia.
Si tu web va a ser una herramienta de negocio seria, merece tomarse el tiempo que necesita. Dos semanas extra al principio pueden marcar la diferencia entre una web que convierte y una que no.